martes, 17 de junio de 2014

Ampliar el plazo de la deuda es “el negocio del siglo para los bancos”

La Asamblea Local de Izquierda Unida de Cuenca, en su última reunión, analizó la situación financiera que presenta el Ayuntamiento de nuestra ciudad, en relación al anuncio efectuado por el equipo de gobierno en el sentido de acogerse a la resolución del Ministerio de Hacienda y pedir la modificación del préstamo del Pago a Proveedores del año 2012. De esta forma se apuesta por alargar el periodo de pago hasta 20 años, en lugar de hacerlo en los 10 que correspondía.

El espectáculo al que estamos asistiendo, tanto desde el lado del Gobierno Municipal (PSOE) como desde el lado de la oposición (el PP) no puede ser más desalentador: un autentico circo en el que solo se habla del “y tú más” pero no se entra en absoluto al debate de por qué se ha generado esa deuda, para que se creó en su momento, si esa deuda se produce por motivos que redundan en el bienestar y la cobertura de necesidades de los conquenses o por el contrario obedecen a fines espurios y que para nada necesitaban los ciudadanos: que solo han beneficiado a unos pocos, amigos en general, bancos y especuladores.

En realidad, tanto a unos como a otros les importa bastante poco la ruina económica en que han convertido este Ayuntamiento, pues esta bola de nieve se ha venido produciendo durante varias legislaturas: Izquierda Unida lo ha venido denunciando durante años.

Esta decisión tomada por el Sr. Ávila no se puede calificar más que como una medida electoralista, que en ningún caso se toma en beneficio de los vecinos de Cuenca, sino solo para conseguir unas pequeñas cantidades (que se ahorran por la ampliación del periodo de carencia) con las cuales hacer algún lavado de cara con vistas a prepararse la campaña electoral próxima en aquellos sitios donde consideran que podrían obtener más votos. Esto a juicio de IU sería una medida caciquil, que por otra parte no extraña. Es, además, la aprobación de las políticas del PP en cuanto a controlar y exprimir cada vez más a los Ayuntamientos, pues lo que hace es aceptar sin discusión lo dictado por el Sr. Montoro, que a su vez cumple los dictados de la Troyka,  sin entrar al
 debate político de lo que significan esas medidas. No es cuestión de que opción se tome de las tres, sino del fondo político y la ilegitimidad de esas medidas.

Lo que no dice el Alcalde es que la opción que ha elegido es el negocio del siglo para los bancos: al retrasarse a 20 años el pago y el tipo de interés ser casi igual (pasa del 6% al 5,5%) vamos a tener que pagar el doble de los gastos por intereses de esos préstamos. Además tenemos que recordar que el dinero que los bancos obtienen del BCE  lo hacen a un tipo de interés del 0,15% en estos momentos, y nosotros lo vamos a pagar al precio indicado anteriormente. Eso es a todas luces el caso más claro de ilegitimidad de la deuda, ilegitimidad de la que no hablan.


Además una de las obligaciones a las que se compromete es no pedir más préstamos en 20 años, con los que cualquier política de próximas legislaturas estará hipotecada. Otra es la subida del Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras así como las plusvalías en la transmisión de inmuebles. Es el colmo que hable de ahorro por la carencia en amortizaciones (1,4 + 3M/€) y sin embargo siga subiendo impuestos.

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