domingo, 8 de febrero de 2009

UNA FIESTA POPULAR MENOS


Finalmente desde el Ayuntamiento de Cuenca, y una vez más, haciendo uso abusivo de la mayoría absoluta, ¿o tiraría?, han decidido suspender el viernes de Carnaval, es decir, hay un día menos para que la gente pueda celebrar el Carnaval en las calles de nuestra ciudad. ¿Cuál es el motivo? Dicen que la crisis económica, suponemos entonces que habrá menos días para el resto de fiestas aunque miramos el calendario y ningún santo desaparece, ni siquiera por generosidad o caridad cristiana. ¿No será más bien que al ser una fiesta laica el gobierno del PP no acepte estas manifestaciones imponiendo el estado de sitio con la cruz y la espada?.


A este paso, la ciudadanía conquense, en estos dos años que nos quedan de mandato del PP, si quiere disfrazarse de algo va a tener que ser de cura, de nazareno, de torero o de virgen, con todos los respetos del mundo a las creencias y gustos personales que son eso personales. Desde el Ayuntamiento, como entidad administrativa responsable de la “cosa pública” tiene que haber un criterio coherente y lógico para discriminar qué fiestas populares se celebran y qué fiestas no lo hacen, y además qué fiestas de otra procedencia se apoyan qué cuáles no.


Hoy por hoy, desde la Asamblea Local de Izquierda Unida de Cuenca denunciamos la inexistencia de tales criterios, porque una buena parte de la ciudadanía está viendo cómo sus trabajaos de meses y su tiempo empleado para celebrar los carnavales, colegios incluidos, no está siendo respetado ni tenido en cuenta por las autoridades competentes, mejor dicho, con atribución para decidir, que no competentes ni capaces, al menos moralmente.


Recordamos que es en el Carnaval donde las personas exhiben sus críticas y mofas a aquello que libremente deciden por entender que puede ser oportuno reírse y alegrarse con ello. ¿Pudiera ser que el actual equipo de gobierno no acepte la risa ni la mofa?, ¿pudiera ser que, como en la Edad Media, consideren que la risa quita el miedo y sin miedo ya no hay temor a Dios, o lo que es lo mismo, a la autoridad?, ¿tal vez piensen que pueden ser ellos objeto de risa y mofa?, en este caso ¿por qué sería? A lo mejor va a ser verdad que el Carnaval cumple la sana función social de airear conciencias, ideas y conductas críticas frente a la represión institucional del momento. Ah, en ese caso puede que esté justificada la decisión de la concejala de festejos y simplemente obedezca fielmente a su deber de cumplir su misión prohibiendo algo que les puede ocasionar algún daño. Va a ser por esto.


Nos quedamos más tranquilos asumiendo que el PP prohíbe y no respeta como está mandado, como lo dice su ideología, como corresponde a un partido de derechas de los de toda la vida. No nos queda más remedio que entonar una canción triste, un blues, y resignarnos a tomar las calles con todo el respeto del mundo y con todo el derecho del mundo cuando alguna injusticia, disfrazada de poder, nos viola parte de nuestra humanidad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Y si fuera una marcha de penitentes del Opus, o una visita del Obispo de Tegucigalpa, por ejemplo, o una procesión sacando algún santo para que llueva en Mayo? seguramente no le quitarían participación, sino que el Ayuntamiento decretaría fiesta de interés turístico local y les daría una propinilla para los gastos, que seguro que sacaría de la Concejalia de la Familia que "va sobrá".
Panda de meapilas: cuando llegueís al infierno (que se ha vuelto a abrir) os darán tizonazos en ese culo fascista que teneís.